lunes, 24 de mayo de 2010

Un besito y a dormir......



Ya desde pequeñito el beso de una madre, disipa todos los temores nocturnos, y nos llena de paz y traquilidad; pero el beso de una esposa corneadora no significa lo mismo, el cornudo no pegará ojo en toda la noche y menos después de ver que ella tb la besa la "cabeza" a él. ¿Celos? siiiiiiiiii, pero que ricos..........

martes, 11 de mayo de 2010

Echame una mano primo...............



No hay que tener muchas luces, ni ser muy listo para saber, que tu mujer en una situación de estas, quiera verte en tu salsa y tu demostrarla hasta que punto eres su cornudo consentido.

A ella le importará un comino, que te hayas descubierto como un chupapijas, si al final ella tiene lo que quiere y es que, meterse ese pollón, es harina de otro costal y al fín y al cabo, ya de mojados al rio como dicen y a ¿que corneadora que se precie no le gusta tener a su lado a un servicial mamporrero?.

Y seamos francos a quien no le gusta ayudar en una situación como esta, que bonito es estar tocándose los huevos sin hacer nada y más en este caso.

martes, 4 de mayo de 2010

Cornamenta impuesta



Y es que no solo les pasa a los ciervos, similitudes del reino animal con el de los humanos siempre ha habido, y más en el caso que nos ocupa.
Y es que que al hombre es el único animal en el que la selección natural le permite sacar provecho, claro está hablando de los cornudos.
Si el animal anciano se tiene que retirar herido, humillado y derrotado a morir solo porque otro macho joven ha reclamado su posicion para aparearse con las hembras, el cornudo sumiso saca pecho al ver, como otro macho ocupa su sitio, bueno un sitio ficticio que nunca le correpondió naturalmente.